
Siempre que se menciona la palabra “Sistema” tendemos a pensar en el sistema circulatorio, en el sistema solar o en los sistemas numéricos. Poco se habla de que los productos tecnológicos también pueden ser considerados sistemas.
Si comparamos el sistema circulatorio (lo conocido) con una bicicleta (lo desconocido, en cuanto sistema), por ejemplo, veremos que cada uno de ellos está constituido por diferentes partes que se relacionan entre sí para cumplir una determinada función.
En el caso del
sistema circulatorio sanguíneo, la sangre circula a través de una intrincada
red de “tuberías” de diferente grosor (arterias, capilares y venas) que
recorren todo nuestro cuerpo, desde los pies hasta la cabeza, para llevar
alimentos a las células y eliminar los desechos metabólicos. En este sistema,
la fuerza necesaria para que la sangre circule es proporcionada por el corazón.
Sistema circulatorio sanguíneo: 1- corazón, 2- arteria, 3- capilares, 4- vena |
En cuanto a la
bicicleta, el ciclista (usuario) es el que proporciona la energía necesaria
para que la rueda trasera se mueva, energía que éste transmite con el pie
a los pedales, y con ellos, indirectamente a la cadena y a la rueda
trasera. De esta manera, el movimiento rotatorio de la rueda se convierte en
movimiento de traslación del cuadro, y consecuentemente, de todas las partes de
la bicicleta.
Bicicleta: 1- cuadro, 2- pedales, 3- cadena, 4- rueda trasera, 5- manubrio, 6- rueda delantera, 7- frenos, 8- asiento |
Pero las
analogías entre sistema circulatorio y bicicleta no terminan aquí. Cuando
profundizamos un poco más, encontramos que algunas partes de la bicicleta están
formadas, a su vez, por otros componentes relacionados entre sí que cumplen
alguna función, aunque esta sea más simple.
Si el corazón es
un sistema dentro de otro sistema (el sistema circulatorio), el sistema de
frenos de la bicicleta (compuesto por la palanca de mano, las varillas, los
pivotes y las pastillas de freno) es también otro sistema.
Este fenómeno por el cual un sistema puede, por un lado,
formar parte de sistemas más amplios, y por otro, estar compuesto de sistemas menores,
es una característica de los sistemas que se llama recursividad. Podemos
hablar, entonces, de supersistemas (cuerpo humano), sistemas (sistema
circulatorio y bicicleta) y subsistemas (corazón y frenos).
Definir las fronteras entre
supersistemas, sistemas y subsistemas puede ser fácil en los ejemplos dados,
pero sumamente complicado en otros. Lo importante del caso es que los límites o
fronteras nos permiten definir lo que está dentro y fuera del sistema en
estudio. Así, lo que es externo al sistema forma parte del ambiente. De manera
que la noción de sistema está íntimamente ligada con la de ambiente. En el
ambiente ocurren fenómenos que afectan al sistema. Esos cambios producidos
sobre el sistema se conocen como elementos de entrada. A su vez, los fenómenos
que se producen dentro del sistema afectan al ambiente, de tal manera que los
cambios operados sobre el ambiente serán los elementos de salida.
Un error frecuente es considerar
la sangre (materia) como parte del sistema circulatorio, cuando en realidad es
un elemento de entrada. Para el caso del sistema circulatorio sanguíneo, los
elementos de salida serían los desechos metabólicos (materia).
¿Qué podemos decir de la
bicicleta? Bien, cuando el ciclista (usuario) mueve los pedales, ingresa al
sistema energía mecánica rotatoria que luego se convierte en energía de
traslación. Entró energía y salió energía. El ciclista ahora advierte la
cercanía de un pozo (información recibida sobre el estado del camino) y gira el
manubrio (informa sobre un cambio de dirección). Entró información y salió
información.
Estos ejemplos nos muestran que,
tanto las entradas como las salidas, pueden ser materia, energía y/o
información. A los elementos de salida, independientemente que se trate de
materia, energía o información, se los suele llamar productos (cuando se hace
referencia a la función eficiente del sistema) y desechos (cuando se hace
referencia a la función deficiente del sistema). Esto puede suscitar alguna
confusión cuando hablamos del sistema circulatorio sanguíneo, ya que solemos
hablar inapropiadamente de desechos cuando en realidad se trata de productos
(en todo caso, productos de desecho).
Ahora bien, si los elementos de
entrada se transforman en elementos de salida, eso quiere decir que existen
procesos internos responsables de esos cambios. Ha llegado, entonces, el
momento de saber la forma en que circulan la materia, la energía y la
información dentro del sistema, la forma en que se transforman y si lo hacen
bien o lo hacen mal.
Una forma de analizar estos
procesos internos es mediante el uso de diagramas de bloques. La siguiente
tabla muestra los diferentes símbolos empleados en la construcción de los
diagramas de bloques y sus correspondientes significados.
Tabla de símbolos para diagramas de bloque: 1- flecha doble, 2- flecha simple, 3- flecha discontinua, 4- bloque, 5- válvula, 6- nube |
El ejemplo de la bicicleta es muy
ilustrativo. El ciclista (usuario) mueve los pedales proporcionando energía
mecánica rotatoria. Esta energía se transmite a la rueda trasera, a través de
la cadena. A la rueda trasera entra energía rotatoria y de ella sale energía de
traslación que se transmite al cuadro y pone en marcha la bicicleta. A medida
que transita por el camino, nuestro ciclista recibe información sobre el estado
del camino y toma la decisión de frenar o cambiar de dirección según lo crea
conveniente. Si decide frenar, accionará el sistema de frenos sobre las ruedas
delantera y trasera. Si opta por el cambio de dirección, girará el manubrio y
hará que la rueda delantera cambie la trayectoria.
En forma gráfica:
Diagrama de bloques de una bicicleta |
Resumiendo, podríamos decir que en
el interior de un sistema concurren diferentes procesos para dar cumplimiento a
una meta, a una función, o si se quiere, a la finalidad por la que fue
construido el producto tecnológico.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarExpectacular tio sige asi!!!!
ResponderEliminarMario, muy buena aportación. Yo estoy trabajando el tema de la bicicleta desde una óptica social. Soy profesor del Doctorado en Ciencias Sociales en México, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx). No es miespecialidad pero si trabajo una investigación sobre el perfil social ciclista.
ResponderEliminarMuchas gracias. Espero que te haya servido este artículo para enriquecer tu trabajo de investigación. Saludos cordiales.
ResponderEliminarHola queria saber qué producto tecnologico no es considerado sistema. Gracias
ResponderEliminarHola. En principio, cualquier producto tecnológico puede ser modelizado como un sistema. Tal vez, es más sencillo y común modelizar bienes que servicios y procesos. Saludos.
EliminarHola me podrían decir porque un producto tecnológico es considerado un sistema, gracias
ResponderEliminarCuando hablamos de sistema, estamos utilizando una estrategia para estudiar las partes que componen un producto tecnológico y la relación que existe entre estas para cumplir una determinada función. Precisamente, esta palabra deriva del griego y significa conjunto.
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